martes, 25 de octubre de 2011

Me abriste el pecho en dos con un flechazo certero y espiarte pasó a ser una parada más en mi ruta cotidiana. Una mirada, una semana peleándome por vos, contra mi mundo por vos.
Durmiendo en soledad se duerme abrazado a los miedos, y sin tener valor enloquecí a mi alrededor. 
Un baldazo de agua fría, un sueño en pesadilla al ver cerrado el local de ilusión sin que supieras quien soy.
Un panfleto supo dar cierto coraje y supiste ser mi enana y mi gigante. Pasé de esconderme a querer profanar as puertas del edén, y pise en falso en la estación de tren.
Y tu tiempo me dijo al oído: "estoy clausurado para el que no pelea" despertando el otro lado de la moneda. 
Operando volvió con ingenio armado al ruedo, demostrando a el doctor que el pulso no temblaba más, se acortaron las distancias, Almagro- Haedo se fundieron en un fuego que pretende ser eterno.
Hoy ya no existe más aquel que teme a los abismos, y es hoy gracias a vos que mis miedos tienen terror. Es tu risa que desarma, todas mis tropas se rindieron a tu reino de enseñanzas. 



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